BOMBAS PARA MINERÍA EN NEUQUÉN
En minería, el enemigo no es la presión: es la abrasión. Una pulpa con sólidos en suspensión desgasta impulsores, carcasas y sellos a una velocidad que ningún equipo de servicio general resiste. La diferencia entre una bomba que dura seis meses y una que dura tres años casi nunca está en la marca: está en si fue seleccionada para el servicio real.
Proveemos y reparamos equipos de bombeo para operaciones mineras y plantas de proceso, seleccionados según la concentración de sólidos, el tamaño de partícula, el pH y el régimen de operación de cada instalación.
Qué bombeamos:
Aplicaciones en minería
Pulpas y lodos abrasivos con sólidos en suspensión
Agua de proceso y recirculación
Dosificación de reactivos y floculantes y coagulantes
Ácidos y fluidos corrosivos de proceso
Drenaje de mina y achique de recintos
Manejo de efluentes y colas
El diferencial técnico
Bombas peristálticas para servicio abrasivo:
En una bomba peristáltica el fluido nunca toca partes móviles: circula dentro de una manguera que es el único elemento de desgaste. No hay sellos mecánicos que fallen con la abrasión, no hay impulsor que se coma la pulpa, y el mantenimiento se reduce a reemplazar la manguera. Para pulpas cargadas y dosificación de reactivos agresivos, suele ser la solución de menor costo total de operación.
Las bombas neumáticas de doble diafragma admiten sólidos en suspensión, funcionan en seco sin dañarse y se detienen solas contra una válvula cerrada sin generar sobrepresión, lo que las hace especialmente robustas en operaciones donde el proceso no es constante.
Los desafíos

Abrasión
Seleccionamos el tipo de bomba y los materiales según la concentración y el tamaño de partícula, no según una tabla genérica de caudal y altura.

pH extremos
Elastómeros y metalurgias compatibles con ácidos y álcalis de proceso, verificados para el fluido concreto de cada planta.
Equipos dimensionados para régimen permanente y stock de repuestos críticos para reducir el tiempo de reposición.

Logística remota
Anticipamos el consumo de repuestos de desgaste para que la mina no espere una manguera o un juego de diafragmas.

